que te visualizo
como el río de mis emociones
las cuales fluyen libres en tus aguas
hasta que se convierten en la realidad
de mis sueños,
siempre contigo.
Eres el amor que reposa sereno
en la cama de la vida,
abrigado por la ternura de los días,
recubierto por la ilusión del tiempo a tu lado,
donde duermen los sentidos
hasta tocar el techo
de todo lo que más quiero.
El hielo endurece la superficie,
en medio de esta paz
donde continúo respirándote,
cuando manas de cada barranco
que recorre este valle.
El invierno viste los prados
los cuales quedan recubiertos
de la capa blanca de los ángeles.
Sol y sombra reposan sobre la nieve,
llenándola de diferentes matices,
que rompen la uniformidad de su color.
Las montañas se prolongan
el espejo del pantano
a vesar por la luz de tu mirada.
Te deslizas en cada gota de lluvia
que me baja espalda abajo,
mientras permanezco atrapada
entre tu corazón y mis pensamientos.











